miércoles, 7 de abril de 2010

Vestido rosa

Hastiado de dejar manchas de sangre con la forma de su cara un día dejó de saltar contra el muro; sólo para descubrir que nunca había pensado.


Ese pequeño vestido rosa ya no le quedaba bien. Bastante estropeado estaba. Desde que su madre se había perdido en la nebulosa de los tiempos nadie arreglaba el vestidito, y él era bastante inútil para la costura.

La tela era buena, y lo había usado una bailarina de las de antes; esas que se hacían sus propias zapatillas.

Él no era una bailarina de antes. No necesitaba saber de costura porque tenía mamá y no necesitaba zapatos de baile porque tenía los suyos que eran mágicos. El doctor le dijo que si los usaba siempre su espalda iba a estar derecha y podría dar saltos más altos que nadie.

Tampoco necesitaba sus brazos. Los médicos dijeron que era algo congénito y nada podían hacer. Por suerte su madre siempre estuvo y nunca tuvo inconvenientes para hacer nada.

Los problemas empezaron cuando el vestido de bailarina comenzó a dañarse por el paso del tiempo y mamá ya no estuvo para arreglárselo. O para atar los cordones de sus zapatones mágicos. O para defenderlo cuando los enfermeros lo bañaban con una manguera.

Algunos años más tarde decidió que sin brazos y sin cordones atados aún tenía el poder de saltar más alto e intento brincar el muro del patio del hospicio.

Después de darse la cara varias veces contra la pared resolvió poner la otra mejilla y seguir. Eso lo aprendió de su madre. Fue lo que los doctores le dijeron a ella el día que él nació: Que tenía que ser fuerte y seguir adelante.

Luego de varios días de tragar yeso a fuerza de golpes y ver su sangre seca en la agrietada pared se detuvo un momento a pensar. Allí se dio cuenta que nunca había pensado algo en su vida pues siempre hubo alguien que lo hiciera por él.

Asombrado por su descubrimiento se deshizo de sus zapatos con grandes patadas al aire que mandaron el calzado mágico al otro lado del muro.

Se tiró al piso y comenzó a revolcarse frenéticamente hasta que el vestidito se deshizo por completo. Desnudo, se paró como pudo apoyando su espalda contra la pared y contempló cómo los enfermeros al otro lado del patio jugaban a las damas ajenos a todo. Caminó unos pasos hacia ellos tratando de mantener el equilibrio con sus pies descalzos. Cuando ganó confianza giró y miró al muro. Tomó aire y con todas sus fuerzas arremetió contra éste en una última embestida.

Los enfermeros escucharon el feroz golpe y corrieron a ver seguidos por los doctores. Sólo encontraron harapos rosados en el piso y una mancha roja con forma de cara sonriente en la pared. Desde el otro lado les llegó el eco de los zapatones ortopédicos que se alejaban, tal vez, buscando una madre perdida en la nebulosa de los tiempos.

Fin
E.M.B.

martes, 6 de abril de 2010

Bajando



Viajamos en colectivo y miramos por la ventanilla mientras escuchamos música por auriculares conectados a un reproductor de mp3. Pilas de discos, cassettes y CD’s juntan polvo en la casa de alguien. La música sigue siendo música pero el envase contenedor es cada vez más pequeño. Como todo. La basura tecnológica se reutiliza y se convierte en tecnología nueva que será basura en breve. El viaje continúa. Algún día nos tocará bajarnos a nosotros, porque no estamos exentos de volvernos obsoletos. Si no es que ya lo somos...

jueves, 1 de abril de 2010

Yo la quiero

Sentirla tan cerca y a la vez tan distante pero saber que es mía.


Verla concentrada en procesos mentales que escapan a mi entendimiento pero saber que lo hace por mí.

Mirarla y tener la paciencia de esperar que salga del trance y al fin me entregue algo.

Algo que tal vez no le pedí.

Y esperar que empiece de nuevo; y estar con ella el tiempo que haga falta, sabiendo que no me lo dice todo, pero que está ahí, sólo para mí.

Aunque a veces no la entienda, y si bien me ha dejado colgado varias veces es todo lo que tengo.

Esa es la relación tan especial que tengo con mi computadora.

No sé si me quiere, pero aún así no puedo estar sin ella.

Yo la quiero igual.



E.M.B.